










Un piano vertical Ehrbar hecho a mano que lleva su herencia vienesa con serena nobleza. Los pianos Ehrbar han sido durante mucho tiempo apreciados por su timbre cálido y cantarín y su refinada musicalidad, y este instrumento se expresa precisamente con esa voz. Acabado en un hermoso mueble negro de alto brillo, es una pieza bien conservada y llena de carácter que luce su edad con dignidad. Un auténtico Ehrbar vintage, muy codiciado y listo para hacer música durante muchos años.
Una selección cuidada que comparte el oficio, el carácter y la voz que le atraen.








